Alejandro Muyshondt capturado por doble agente y el Presidente Bukele arrasará con los traidores


Antes de empezar, quiero aclarar que la información de inteligencia e información clasificada que sea mencionada en esta publicación, ha sido DESCLASIFICADA, bajo mi autoridad, de acuerdo a las leyes de la República.

Desde hace varios meses, en medio de la guerra contra las pandillas, se inició un nuevo proyecto para erradicar la corrupcíon, el cual anunciamos el 1 de junio de este año y cuya primera acción fue la incautación de todos los bienes del ex presidente Alfredo Cristiani.

En ese proceso, que apenas inicia, han colaborado una decena de instituciones y más de 200 personas, trabajando arduamente para obtener indicios, pruebas, pistas y otros elementos que puedan probar la comisión de delitos, especialmente de corrupción.

La oficina del señor Muyshondt, por ser del ramo de seguridad, fue una de las que tuvo acceso a una pequeña parte de esos elementos de prueba.

Sin embargo, en las investigaciones, el Organismo de Inteligencia del Estado, descubrió que el señor Muyshondt actuaba como un doble agente desde el año 2019, habría trabajado para el ex presidente Mauricio Funes, y que dentro de esas operaciones, ambos filtraban documentos clasificados y en varios casos modificados, a los periodistas Sergio Arauz, Bryan Avelar y Héctor Silva Ávalos, además de a un gobierno extranjero y a varios ciudadanos de otros países (estos últimos, a manera de “caja fuerte” en caso de ser descubiertos).

También hay pruebas directas de que el asesor de seguridad nacional habría ayudado al ex presidente Funes a evadir la justicia y no ser capturado.

Un personero de la OIE, informante del ex presidente Funes, habría avisado al señor Muyshondt de la investigación, por lo que este último decidió filtrar pruebas que acusaban a un diputado; algunas de esas pruebas son concluyentes, como los mutuos firmados y otras aún requerían mayor investigación, como el posible consumo de droga adquirida a un narcotraficante de alias “Anubis”.

Sin embargo, el señor Muyshondt publicó todas las pruebas que él había ayudado a recabar en contra del diputado, y amenazó con publicar todas las demás pruebas en su poder de todos los otros casos a los que tuvo acceso, incluyendo algunas pruebas reales, otras aún incompletas, otras en proceso de investigación y otras falsas (estas últimas las pretendían implantar junto con el ex presidente, incluyendo audios editados y/o sacados de contexto, así como documentos falsos); en caso de ser procesado.